Bodegas San Valero

Bodegas San Valero Historia:

Nuestros vinos

Bodegas San Valero se caracteriza por su innovación constante, respeto a la tradición y excelencia enológica, que son las tres premisas bajo las que elaboran su excelentes vinos.

Una amplia gama de tintos, blancos, rosados y espumosos donde el terreno, el saber hacer tradicional, la experiencia empresarial de más de 70 años y las más modernas técnicas de control y producción se expresan con meridiana claridad.

Se sabe que la vid ya se cultivaba en Cariñena en el siglo III antes de Cristo, cuando sus habitantes acostumbraban a beber el vino mezclado con miel. Tan antigua actividad, vinculada a la excepcionalidad del terreno y al saber hacer de sus gentes, ha hecho que a lo largo de la historia los vinos de Cariñena hayan contado con merecida fama. En la Edad Media los reyes de Aragón los llevaban en sus viajes y la literatura los ha utilizado en obras tan notables como Don Juan Tenorio.

No es de extrañar, por tanto, que el nombre de Cariñena ya apareciera en 1933 en el primer Estatuto del Vino, en el que se citaban las zonas productoras que después llegarían a ser denominaciones de origen protegidas.

La de Cariñena es la más antigua de Aragón y una de las primeras de España.

En aquellos años los viticultores dependían de los grandes operadores del mercado del vino para vender sus cosechas y ello les provocaba en ocasiones importantes quebrantos económicos Por eso en 1944 el que fuera presidente de la antigua Hermandad de Labradores y Ganaderos, Francisco Ruiz Cabrera, impulsó la creación de una cooperativa, el Almacén Cooperativa de Cariñena, que comenzó a operar con 66 socios iniciales. En 1948 se construyó la primera nave, en 1951 los socios se ampliaron hasta 149 y en 1954 pasó a llamarse Bodega Cooperativa Sindical Agraria San Valero.

Inicialmente los vinos se comercializaban a granel, pero en 1957 ya se realizaron los primeros estudios para instalar una embotelladora, que fue inaugurada en 1962.

La actividad económica creció de tal manera que en 1966 impulsó la creación de una cooperativa de crédito, la Caja Rural Santo Cristo de Santiago, que operaría durante varias décadas hasta su integración en un grupo cooperativo mayor.

Durante todo este tiempo, las instalaciones no dejaron de crecer para atender a un mercado que también lo hacía, hasta que en 1978 se construye una bodega totalmente nueva fuera del casco urbano cariñenense y que sufrió una importante ampliación en 2004, la última hasta el momento.

Las primeras marcas comerciales fueron Don Mendo (que alude a otra obra literaria en la que aparece el Cariñena) y Monte Ducay, a las que después se sumaría Marqués de Tosos para conformar el trío histórico de la bodega, ahora ampliado con nuevas gamas y marcas.

En 1982 se implanta la denominada “vendimia controlada”, momento a partir del cual la uva se califica y paga por parámetros de calidad que no se limitan al grado de dulzor. La mejora continuada de la calidad se instala desde ese momento como uno de los valores corporativos, a los que se suman otros como la innovación o la seguridad alimentaria.

Con la creación en 1984 de una nueva bodega, Bodegas Gran Ducay, dedicada a la producción de cava, nace el Grupo Bodegas San Valero,
que cuenta en la actualidad con 700 socios cuyos productos están presentes en más de 20 países.

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