Curiosidades sobre el Jamon

Jamon Gourmet

No hay nada más asociado a la gastronomía española que un buen plato de paella, una tortilla hecha con esmero, una copa de fino, y por supuesto, un plato de jamón.

Este último, el jamón gourmet, es un producto que cuenta con una tradición en la geografía de nuestro país que se remonta al Imperio Romano, aunque los animales de donde proviene este alimento, los cerdos, existieran desde inicios del Neolítico.

Dependiendo de su denominación y elaboración, se pueden distinguir varios tipos de jamón, pero los dos más conocidos son según la raza del cerdo de procedencia, el jamón ibérico (por la variedad de cerdo ibérico) y el jamón serrano (por el cerdo blanco).

Presente en cada hogar y en cualquier restaurante que se precie, el jamón es un manjar muy demandado por los amantes del buen comer, y es que ya lo decían nuestros abuelos “del cerdo nos gusta todo, hasta los andares”. Toda una declaración de buenas intenciones.

Pero este alimento tan deseado también cuenta con algunos falsos mitos que realizamos creyendo ciertos y algunas que otras curiosidades que probablemente no sabías. ¿Quieres conocerlas? Desde centraldelgourmet.com os contamos todo.

Sano, y también rico: el jamón, además de encantarnos por su sabor, nos aporta beneficios al cuerpo como son las vitaminas B1, B6 o B12, vitamina E, que actúa como antioxidante, ácido fólico, hierro, potasio, sodio, magnesio, fósforo y calcio.

La temperatura ambiente es la óptima para su consumo, alrededor de unos 24ª y nunca en frío. Por ello, si tenemos reservado un poco de jamón en la nevera, se debe sacar un rato antes de su consumo. Si lo cortamos directamente antes de comerlo, la temperatura estará correcta, pero no debemos dejarlo mucho tiempo expuesto, pues se secará y la sal saldrá.

Para mantener nuestro jamón, no pequemos en el error de taparlo con un paño blanco como se suele hacer. Lo ideal es cubrirlo con su propia corteza para que así no se oxide porque está en contacto directo con su propia grasa. También podemos taparlo con film, y encima de éste con un trapo.

El lugar perfecto de conservación de un jamón para que guarde todas sus propiedades, sabor y olor es en una despensa a una temperatura estable, y no en la cocina donde suelen generarse muchos más olores debido al cocinado constante.

¡Los huesos no se tiran! Este es otro error muy común. Una vez se haya cortado toda la carne del jamón, los huesos pueden sernos útiles para hacer sopa o cocido.

La pata del jamón, mejor la derecha, aunque se crea que es la izquierda, sólo es un mito según los expertos. Con el sexo del animal pasa lo mismo, se dice que es mejor el macho, aunque sin duda es la hembra, pues los cerdos masculinos que se crían para jamones se castran para que las hormonas no intervengan en el crecimiento de las fibras del jamón.

Por estética y para que sea más apetecible, el jamón se suele presentar en platos blancos para que resalte el color del producto y llame más la atención su consumo.

La mejor manera de comerlo es en formato lonchas, finas y bien cortadas, para que sea un bocado ligero y muy gustoso. Cuando nos toque cortar partes de la pata del jamón que estén más duras, lo mejor es hacerlo para consumir en tacos.

Los precintos del jamón. Los colores de cada etiqueta nos aportan información extra de nuestro jamón. Si encontramos el color negro en el precinto quiere decir que es puro, si en cambio es rojo, significa que no es puro 100%. Blanco para los jamones de cebo en granja y verde de cebo de campo.

¿Sabías que existen hasta 12 tipos diferentes de cuchillos para cortar el jamón? Los expertos recomiendan no usar siempre el mismo cuchillo jamonero para todas las partes que vayamos a sacar de nuestra pieza.

Consejo: Los alimentos que casan a la perfección con un buen jamón, ibérico o serrano, pueden ser desde un buen queso, cortado en triángulos finos junto al jamón y unos picos de pan o simplemente con un poco de aceite de oliva como acompañamiento. El vino, también producto estrella de la gastronomía española, ya sea blanco o tinto, se une a la fiesta del sabor que nos proporciona el jamón en nuestra dieta mediterránea.