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¿Debemos evitar los aditivos alimentarios?

¿Debemos evitar los aditivos alimentarios a toda costa?

Actualmente, en el imaginario colectivo la palabra ‘aditivo’ trae consigo una connotación negativa. El motivo no es otro que la creciente tendencia a comer de una manera mas sana y natural, que ha generado todo tipo de controversias y discusiones en cuanto a nutrición se refiere. Sin embargo tal y como indican los organismos oficiales, los aditivos que llevan los alimentos que consumimos no solo no son nocivos para nuestra salud, sino que en muchos casos son necesarios para preservarla.

Definición

El Código Alimentario Español define un aditivo como una “sustancia que puede ser añadida intencionadamente a los alimentos y bebidas con el fin de modificar sus caracteres, sus técnicas de elaboración o conservación o para mejorar su adaptación al uso al que son destinados”. No está de más clarificar que los aditivos no modifican en modo alguno el valor nutritivo de los alimentos.

Origen de los aditivos: de dónde vienen

La mayoría de aditivos son de origen animal o bien de origen vegetal, si bien muchos de ellos pueden pasar por el laboratorio y sufrir modificaciones. En este caso, estaríamos hablando de aditivos sintéticos.

Cómo los identificamos

La identificación de los aditivos es quizá una de las cuestiones más confusas en lo relativo a estas sustancias. La Unión Europea exige que todo aditivo deba portar un código, formado por la letra E y un número de tres cifras, de cara, sobre todo, a su rápido y fácil reconocimiento. En el caso de los aditivos que no se ajustan a la normativa europea pero sí a la española, estos portan la letra H en vez de la E.

No obstante, hay algunos aditivos que son incluidos en las etiquetas de los productos con otros nombres. Ello se debe a que muchas de estas sustancias pueden ser denominadas de distinta manera, y algunas marcas se aprovechan de ello para contrarrestar la percepción negativa de los aditivos.

El ejemplo clásico de lo explicado en el párrafo anterior es el del aditivo E-300 (nombre oficial), que en algunos productos aparece como ácido ascórbico (nombre científico). Ante cualquiera de estas dos denominaciones, un naturalista se echaría para atrás, pero ¿y si en vez de esos nombres leyese vitamina C? Cambiaría su percepción hacia ese alimento, ¿verdad? La realidad es que el aditivo E-300, el ácido ascórbico y la vitamina C son exactamente la misma sustancia, solo que dependiendo del contexto recibe un nombre u otro.

Funciones y tipos de aditivos

Las principales funciones específicas de los aditivos son: inhibir alteraciones químicas (es el caso de los antioxidantes y los aditivos biológicos); modificar los caracteres organolépticos de los alimentos (como el caso de los famosos edulcorantes y colorantes); estabilizar las características físicas de la comida (aditivos emulgentes o reguladores del pH, por ejemplo); y corregir y mejorar algunos de los procesos de los alimentos (como la panificación o la vinificación).

En cuanto a su tipología, los aditivos se dividen en cuatro grupos: colorantes, conservantes, antioxidantes y estabilizantes.

Beneficios: por qué son necesarios

El principal beneficio de los aditivos es que prolongan la vida de los alimentos, preservando sus propiedades naturales y manteniéndolos en condiciones óptimas para el consumo humano durante más tiempo. Ello repercute en que el precio de la comida que compramos en los supermercados sea menor, lo que significa que un mayor número de personas tiene acceso a una alimentación mucho más variada.

Otra de las ventajas de los aditivos es que mantienen los colores, los olores y los sabores de los alimentos durante más tiempo, lo que provoca que estos en apariencia resulten más atractivos y apetecibles. Además, algunos aditivos evitan la aparición de enfermedades, como es el caso de ciertos antioxidantes. 

Conclusión Oficial 

Respondiendo a la pregunta que da título a este artículo: no, los aditivos no son la causa de todos los males de la humanidad. De hecho, y como ha sido desarrollado anteriormente, son más beneficiosos que dañinos para nuestra salud. Sus ventajas y beneficios superan con creces a los daños que, supuestamente, podrían ocasionarnos. Con todo, si aún quieres evitarlos a toda costa, puedes hacerlo: sencillamente abstente de comprar cualquier tipo de alimento o bebida que los incluya. 

Nuestra propia conclusión:  

Hasta aquí es lo que explican y difunden los organismos oficiales y también los grandes fabricantes del sector alimentario, para justificar el uso de los mismo.
Desde Central del Gourmet ®, no queremos entrar a valorar los inconvenientes de su uso en nuestro organismo, de una parte, importante de esos aditivos, y de los que cada vez se difunden más información veraz y con rigor científico sobre los mismos.
Entendemos que cada persona se informa y elige que alimentos quiere comprar, acordes a su pensamiento y sensibilidad al respecto.
Lo que si hacemos, es tener en nuestro catalogo para su compra online, una amplia selección de pequeños fabricantes españoles, que producen de manera artesanal, en donde la selección de sus ingredientes es de proximidad, de la mejor calidad, 100% naturales sin ningún tipo de conservantes y cada día más con el certificado de Ecológicos.
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